No subestime la dirección asistida del coche

El sistema de dirección asistida hidráulica se encuentra presente en la mayor parte de los vehículos modernos, debido a que permite una conducción más suave y sencilla. Está compuesto por un piñón y  una cremallera con un pistón en su interior, que se mueve por la presión que ejerce la bomba del sistema en cuestión, estos elementos van conectados a las ruedas delanteras. Además lleva un cilindro para cargar el líquido, que puede estar a cierta distancia para mayor accesibilidad.

Su función es reducir la fuerza ejercida por el conductor al volante para accionar la dirección, de esta manera le facilita maniobrar a baja velocidad y reaccionar a imprevistos. Las reparaciones de este componente suelen ser sencillas de realizar, sin embargo, no siempre son baratas, a razón de que hay situaciones en las cuales se requiere de un cambio total de sus elementos.

Cuando no tiene suficiente líquido, la dirección se hace más difícil, además de que la bomba, el piñón y la cremallera corren un alto riesgo de dañarse si no tiene el fluido que los amortigüe. Por lo general, esta es la razón principal de que sea preciso la revisión periódica del nivel del fluido de la dirección asistida y completarlo si hace falta.

La dirección asistida hidráulica o electrohidráulica amerita ciertos cuidados, los principales son:

  • Revisar el líquido de dirección. Si se reduce por completo el nivel al que debe mantenerse, la avería que generaría podría ser muy grave.
  • Reemplazar el líquido en base a las recomendaciones del fabricante. Al rellenar el depósito debe tener cuidado y evitar que entren cuerpos extraños.
  • Evitar que la dirección se quede girada al máximo durante varios segundos.
  • Chequear tan pronto sea posible al percibir algo raro en el sistema, una falla en él ocasiona daños rápidamente en otras piezas.

Por ninguna razón debe cambiar el líquido de la dirección asistida por otro fluido. Existen diferentes tipos, y si utiliza uno inadecuado, podría generar fallas en el sistema de dirección y en sus sellos.

Cuando hay daños en la dirección asistida tal vez pueda seguir andando, pero se aconseja no hacerlo, ya que el volante se resiste demasiado y es muy difícil de girarlo. Lo más prudente es reparar o reemplazar lo que esté averiado y no forzar el sistema.

Para resolver estas situaciones de manera rápida, y sin acabar con el presupuesto para las reparaciones, los recambios de segunda mano son una opción excelente. Este tipo de piezas aún tienen una productiva vida útil, y su coste suele ser mucho menor que los nuevos en comercios convencionales.